Protoceratops
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El Protoceratops era un herbívoro que alcanzaba los 2,5 m de longitud con un peso de hasta 100 kg. Tenía ojos grandes que le otorgaban visión binocular y un poderoso mordisco con el que defenderse. Los Protoceratops vivían en manadas grandes para poder sobrevivir, y creaban grandes nidos con grupos de 12 a 15 huevos. Los huevos de los Protoceratops tenían una cáscara blanda, de modo que los enterraban para que no se secaran en el clima árido del desierto.
Descubrimiento
El primer espécimen de Protoceratops se descubrió en 1922 en la formación Djadokhta, en los Acantilados Llameantes. Se descubrieron más especímenes en buen estado de esta especie entre 1923 y 1925, y posteriormente se han encontrado también en Mongolia y Uzbekistán. Uno de los fósiles, descubierto en 1971, contiene los restos de un Protoceratops y un Velociraptor enzarzados en combate. Se los conoce como «Dinosaurios luchadores».
Paleoecología
El Protoceratops podía habitar en climas hostiles, desde desiertos a zonas ribereñas, pasando por extensiones de bosques de coníferas. Sus dedos separados y patas con almohadillas ampliaban al máximo la superficie de sus pisadas, minimizando lo que se hundían. Esto lo volvía muy adepto a los biomas de desierto. Los Protoceratops también tenían filas de dientes serrados muy juntos, perfectos para despedazar el follaje como parte de su dieta herbívora.
Información
- Época
- Cretácico superior
- Familia
- Protoceratópsidos
- Género
- Protoceratops
- altura
- 0.9M
- longitud
- 2.5M
- peso
- 100Kg
- Dieta
- Paleobotánica de suelo
- Tamaño de nidada de huevos
- 1 - 4